IMPORTAR CACAO EN GRANO SECO
Por qué comprar directamente en origen puede ser una ventaja para pequeños y medianos fabricantes
Para muchas pequeñas y medianas empresas dedicadas a la fabricación de chocolate, alimentos y derivados del cacao, comprar cacao en grano seco a un distribuidor local parece ser la opción más sencilla.
Y es perfectamente comprensible.
El producto ya está disponible en el mercado, normalmente puede entregarse rápidamente y la empresa compradora no tiene que preocuparse directamente por transporte internacional, aduanas, documentación, certificados o coordinación logística.
El distribuidor ya hizo todo ese trabajo.
El fabricante simplemente compra el cacao y lo recibe en su planta.
La rapidez y la comodidad son, sin duda, las principales ventajas de este modelo.
Pero cuando una empresa empieza a desarrollar productos de mayor calidad, buscar una verdadera diferenciación frente a su competencia o necesita un mayor control sobre su materia prima, depender exclusivamente del mercado local puede convertirse en una limitación.
Comprar lo que está disponible no es lo mismo que elegir lo que necesitas
Cuando una empresa compra cacao a un distribuidor local, normalmente está limitada a los productos que ese proveedor decidió importar y que tiene disponibles en stock.
La pregunta termina siendo:
¿Qué cacao tienes disponible?
En cambio, cuando una empresa comienza a buscar directamente en los países productores, la pregunta cambia:
¿Qué cacao necesito para mi producto?
Y esta diferencia puede ser fundamental.
Comprar directamente en origen permite buscar un cacao con características específicas: un determinado origen, una calidad concreta, características particulares de fermentación y secado, un perfil sensorial determinado o incluso un lote específico.
En otras palabras, la empresa deja de adaptarse a la oferta disponible y comienza a construir su propia estrategia de abastecimiento.
El problema de utilizar el mismo cacao que utiliza tu competencia
Existe otro aspecto que muchas empresas no consideran.
Cuando diferentes fabricantes compran su materia prima a los mismos distribuidores locales, es posible que terminen utilizando exactamente el mismo cacao.
Esto puede ser especialmente relevante para empresas que fabrican:
- chocolate premium;
- chocolate artesanal;
- chocolate de origen;
- productos gourmet;
- productos elaborados con cacao de alta calidad.
Si todos utilizan una materia prima similar, ¿cómo puede una marca diferenciar realmente su producto?
El cacao puede convertirse precisamente en una de las herramientas más importantes para conseguir esa diferenciación.
El origen, la región productora, el productor, la fermentación, el secado, la trazabilidad y las características sensoriales del grano pueden formar parte de la identidad del producto final.
Y cuando una empresa compra directamente en origen, tiene muchas más posibilidades de conocer y controlar esa historia.
Importar cacao directamente no es solamente una cuestión de precio
Cuando hablamos de importar cacao en grano seco, muchas personas piensan inmediatamente en una pregunta:
¿Será más barato?
Pero esta no debería ser la única pregunta.
La verdadera oportunidad está en analizar el costo total de adquisición y, al mismo tiempo, el valor que puede generar una materia prima diferente.
Al importar directamente, una empresa puede eliminar determinados intermediarios y establecer una relación comercial más cercana con el proveedor en origen.
Pero también debe asumir costos que anteriormente estaban incluidos dentro del precio del distribuidor: transporte internacional, seguros, nacionalización, impuestos cuando correspondan, almacenamiento y otros gastos logísticos.
Por eso, la comparación correcta no es simplemente:
precio del distribuidor vs. precio del exportador.
La comparación debe hacerse sobre el costo total puesto en la planta del comprador.
Y aquí es donde una importación bien planificada puede resultar especialmente interesante.
No se trata únicamente de comprar más barato.
Se trata de analizar si comprar directamente permite conseguir una mejor materia prima, una mayor diferenciación y una estrategia de abastecimiento más eficiente a largo plazo.

¿Una empresa pequeña puede importar cacao?
Esta es probablemente una de las principales barreras psicológicas.
Muchos pequeños fabricantes piensan que importar directamente es algo reservado para grandes empresas que compran contenedores completos y cuentan con departamentos especializados en comercio exterior.
Pero no necesariamente es así.
Una empresa pequeña también puede importar cacao.
No significa que tenga que convertirse en experta en aduanas, logística internacional o regulación fitosanitaria.
Puede trabajar con agentes de aduanas, agentes de carga, operadores logísticos y proveedores especializados que conozcan las diferentes etapas de una operación internacional.
Lo importante es entender el proceso, planificar correctamente la compra y trabajar con socios que conozcan el comercio internacional.
Por supuesto, importar directamente implica más planificación que comprar un saco de cacao a un distribuidor local.
Pero también puede ofrecer algo mucho más importante:
control.
Control sobre el origen.
Control sobre la calidad.
Control sobre el proveedor.
Control sobre la trazabilidad.
Y, en determinados casos, la posibilidad de construir una relación de largo plazo directamente con el origen.
La pregunta correcta no es si eres demasiado pequeño para importar
Una empresa pequeña no debería preguntarse:
¿Soy demasiado pequeño para importar cacao?
La pregunta correcta debería ser:
¿Puede importar directamente ayudarme a conseguir una mejor materia prima y diferenciar mi producto?
Si la respuesta es sí, vale la pena estudiar la posibilidad.
Y precisamente eso fue lo que ocurrió recientemente con una empresa que buscaba una alternativa a los canales tradicionales de abastecimiento.
Una empresa de Paraguay, acostumbrada a trabajar con cacao proveniente principalmente de Brasil y Perú, decidió explorar una opción diferente.
En lugar de continuar comprando únicamente a través de los canales tradicionales, decidió apostar por la importación directa de cacao en grano seco desde Colombia.
Y esta es la historia de cómo comenzó esa operación, cuáles fueron los pasos que tuvimos que seguir y, sobre todo, qué aprendimos de los inconvenientes que aparecieron durante el proceso.
Porque importar directamente es posible.
Pero hacerlo correctamente requiere planificación, conocimiento y, como descubrimos durante esta operación, un poco de suerte también.
EL CASO DE UNA EMPRESA PARAGUAYA QUE DECIDIÓ IMPORTAR DIRECTAMENTE
La teoría es una cosa y la práctica es otra.
Decirle a una pequeña empresa que puede importar directamente su materia prima es relativamente sencillo. Lo realmente interesante es comprobar qué sucede cuando una empresa decide hacerlo por primera vez.
Hace algún tiempo comenzamos a conversar con una empresa de Paraguay que estaba buscando cacao en grano seco de alta calidad para utilizarlo como materia prima en su planta.
La empresa tenía experiencia trabajando con cacao proveniente principalmente de Brasil y Perú, que adquiría a través de los canales habituales de distribución.
Sin embargo, estaban buscando algo diferente.
Querían desarrollar una línea de productos de mayor calidad y necesitaban una materia prima que les permitiera diferenciarse de los productos que ya estaban fabricando y de lo que ofrecía su competencia.
El objetivo no era simplemente conseguir cacao.
Era encontrar un cacao de mayor calidad que pudiera aportar características diferentes al producto final.
Y ahí comenzó nuestra conversación.
De comprar cacao disponible a buscar el cacao adecuado
Cuando un fabricante compra a un distribuidor local, normalmente trabaja con las opciones que ya están disponibles en su mercado.
En este caso, el cliente decidió dar un paso diferente y comenzar a buscar directamente en el origen.
Eso significaba analizar proveedores, revisar diferentes calidades, solicitar muestras y evaluar qué cacao podía adaptarse mejor a las necesidades de su planta.
Para nosotros, este tipo de operación es especialmente interesante porque no se trata simplemente de vender un producto que tenemos disponible.
Se trata de entender qué necesita realmente el cliente y encontrar dentro de nuestro portafolio la materia prima que pueda cumplir con esas necesidades.
Por eso comenzamos presentando diferentes opciones de cacao en grano seco colombiano.

El proceso comienza mucho antes de importar
Hay algo que siempre explicamos a nuestros clientes:
una importación no comienza cuando la mercancía sale del país de origen.
Comienza mucho antes.
Antes de producir, empacar y embarcar un pedido internacional hay que definir qué producto se necesita, cuál será el volumen, cuál es el precio, qué documentación será necesaria, cuáles son los requisitos del país de destino y cómo se realizará la operación logística.
Por eso nuestro proceso comenzó de una manera muy sencilla:
primero, una cotización.
1. La cotización: antes de enviar las muestras
Puede parecer extraño, pero muchas empresas cometen un error muy común cuando empiezan a buscar un nuevo proveedor internacional: solicitan muestras antes de conocer realmente el precio del producto.
Nosotros preferimos hacerlo en el orden contrario.
Primero presentamos las diferentes alternativas, explicamos las características del producto y enviamos una cotización.
¿Por qué?
Porque una muestra no es gratuita.
Hay que seleccionar el lote, preparar el producto, empacarlo y enviarlo internacionalmente. Dependiendo del país y del producto, también pueden existir costos administrativos y requisitos adicionales.
Si después de todo ese proceso el comprador descubre que el precio está muy por encima de su presupuesto, probablemente ninguna de las partes habrá ganado nada.
Por eso creemos que es mucho más eficiente comenzar por una pregunta muy sencilla:
¿El producto está dentro del presupuesto del comprador?
Si la respuesta es sí, entonces tiene sentido avanzar.
2. El envío de muestras
Una vez que el cliente conoce los precios y existe interés real en continuar, procedemos con el envío de muestras.
Normalmente utilizamos servicios internacionales de mensajería como DHL Express o FedEx, dependiendo del destino y de las características del envío.
El comprador asume los costos logísticos del envío de muestras, además de un pequeño cargo administrativo destinado a cubrir los costos asociados a la gestión y recepción del pago.
Los tiempos de transporte pueden variar, pero normalmente una muestra internacional puede tardar varios días en llegar a destino.
Y aquí aparece otra realidad del comercio internacional que muchas veces no se tiene en cuenta.
No siempre tenemos todas las muestras disponibles inmediatamente.
Algunos lotes de cacao se encuentran directamente en las zonas productoras y, cuando necesitamos solicitar una muestra específica, puede ser necesario coordinar su recolección y transporte desde regiones rurales hasta nuestras instalaciones.
Esto puede añadir varios días al proceso.
Por eso, desde el primer momento, es importante entender que una operación internacional requiere paciencia.

3. La aprobación de la muestra
El cliente recibió las diferentes muestras y comenzó el proceso de evaluación.
Esta etapa es fundamental.
Una vez que el comprador encuentra un cacao que se ajusta a sus necesidades, podemos pasar de una conversación comercial a una operación concreta.
Y es aquí donde empieza realmente el proceso de importación.
El cliente debe definir el volumen que desea comprar y proporcionar toda la información de la empresa que realizará la importación.
Esto es especialmente importante cuando se trata de una primera operación internacional.
Los datos del importador deben ser correctos y consistentes, porque esa información será utilizada posteriormente en la documentación comercial, logística, aduanera y, dependiendo del destino, sanitaria o fitosanitaria.
Un error en el nombre legal de la empresa, identificación fiscal, dirección u otros datos puede generar problemas durante la nacionalización.
Por eso siempre recomendamos revisar esta información antes de comenzar a preparar la documentación definitiva.
4. La orden de compra
Una vez aprobada la muestra y acordadas las condiciones comerciales, el siguiente paso es la orden de compra.
La orden de compra formaliza lo que hasta ese momento había sido una negociación.
Debe incluir la información del comprador, el producto solicitado, cantidades, condiciones acordadas y demás datos necesarios para preparar correctamente la operación.
A partir de aquí comienza una etapa diferente.
Ya no estamos simplemente hablando de cacao.
Estamos preparando una operación internacional.
5. El anticipo y el inicio del pedido
En nuestro caso, trabajamos normalmente con un 70 % de anticipo.
El pedido pasa a producción una vez que el anticipo se encuentra efectivamente acreditado en nuestra cuenta bancaria.
Este punto es importante porque los tiempos de entrega comienzan a contar desde la recepción efectiva del pago.
El lead time dependerá de diferentes factores, entre ellos:
- volumen solicitado;
- disponibilidad del cacao;
- preparación del producto;
- época del año;
- capacidad de producción;
- condiciones logísticas.
Por eso, cuando trabajamos con un cliente nuevo, preferimos establecer un tiempo de entrega realista desde el principio en lugar de prometer plazos que después puedan resultar difíciles de cumplir.
Y en esta operación todavía faltaba una parte fundamental.
La documentación necesaria para que el cacao pudiera salir legalmente de Colombia y cumplir correctamente con los requisitos de ingreso a Paraguay.
Fue precisamente en esta etapa donde apareció uno de los aprendizajes más importantes de toda la operación.
Y también donde tuvimos nuestra primera dosis de suerte.
LA DOCUMENTACIÓN: UNA PARTE FUNDAMENTAL DE CUALQUIER IMPORTACIÓN
Una vez que el cliente ha aprobado el producto, ha realizado la orden de compra y se ha confirmado el pedido, comienza una de las etapas más importantes de cualquier operación internacional:
la preparación de la documentación.
Cuando hablamos de importar cacao en grano seco, no basta con comprar el producto y contratar un transporte.
La mercancía debe cumplir con los requisitos establecidos tanto por el país de origen como por el país de destino.
Y esto es algo que cualquier empresa que esté pensando en importar directamente debería tener muy presente:
Antes de embarcar una mercancía hay que conocer los requisitos que tendrá que cumplir cuando llegue a destino.
Un error documental puede provocar retrasos, costos adicionales e incluso que una mercancía quede retenida hasta que se consiga solucionar el inconveniente.
En nuestro caso, además, estábamos trabajando con un cliente que realizaba por primera vez una importación desde Colombia.
Por eso teníamos que ser especialmente cuidadosos.
LA AFIDI: UN DOCUMENTO QUE DEBEMOS CONOCER ANTES DE IMPORTAR
Uno de los aprendizajes más importantes de esta operación tuvo que ver con la documentación fitosanitaria.
Cuando una empresa decide importar productos vegetales desde otro país, no basta con conocer el producto y acordar el precio con el proveedor.
También es necesario conocer previamente los requisitos establecidos por las autoridades del país de destino.
En Paraguay, uno de los documentos fundamentales dentro del proceso de importación de productos vegetales es la Acreditación Fitosanitaria de Importación, conocida como AFIDI.
La AFIDI es emitida por el SENAVE (Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas) y forma parte del proceso de importación de productos vegetales. SENAVE señala que la AFIDI permite que las importaciones sean evaluadas y autorizadas previamente desde el punto de vista fitosanitario.
Es importante aclarar algo: la AFIDI no es un documento que haya sido creado recientemente para nuestra operación. Forma parte del régimen fitosanitario paraguayo desde hace años.
Lo que fue determinante para nosotros fue descubrir, durante la preparación de esta operación, la importancia de contar con esta documentación antes de avanzar con el despacho.

La suerte de enterarnos a tiempo
En nuestro caso ocurrió algo que terminó siendo determinante.
Mientras preparábamos nuestra operación de cacao hacia Paraguay, nuestro agente de aduanas estaba trabajando simultáneamente con otro exportador que tenía una carga con el mismo destino.
Esa mercancía se encontraba detenida en el aeropuerto de Bogotá debido a un problema relacionado con la documentación requerida para completar correctamente el proceso de importación.
Nuestro agente ya estaba al tanto de la situación y nos advirtió antes de que nuestra mercancía llegara al mismo punto.
Para nosotros fue una verdadera suerte.
Gracias a esa experiencia pudimos revisar con anticipación los requisitos que debía cumplir nuestra operación y asegurarnos de que el importador paraguayo gestionara la documentación correspondiente antes de avanzar con el despacho.
Si no hubiéramos recibido esa advertencia a tiempo, podríamos habernos encontrado con un problema similar.
Y aquí aparece una de las grandes lecciones del comercio internacional:
La experiencia de otros también puede ayudarte a evitar tus propios errores.
El proceso comienza en el país de destino
Este es uno de los aspectos que cualquier empresa que quiera importar cacao directamente debería entender.
Aunque el cacao salga de Colombia, los requisitos fitosanitarios de la importación están determinados por el país de destino.
En el caso de Paraguay, el importador debe gestionar ante SENAVE la documentación fitosanitaria correspondiente, incluida la AFIDI cuando sea aplicable a la operación.
SENAVE dispone de una herramienta oficial para consultar los requisitos fitosanitarios de importación según el producto, país de origen, uso propuesto y parte del producto. La autoridad también advierte que estos requisitos pueden modificarse y recomienda verificarlos previamente conforme a la AFIDI correspondiente.
Por eso, una de las primeras recomendaciones para cualquier empresa que quiera importar cacao en grano seco es muy sencilla:
verificar los requisitos del país de destino antes de comprar y embarcar la mercancía.
¿Qué ocurre entonces en Colombia?
Una vez que el importador cuenta con la documentación necesaria del país de destino, el exportador en Colombia puede continuar con el proceso de certificación fitosanitaria.
El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) establece que el Certificado Fitosanitario para Exportación se emite como resultado del proceso de inspección fitosanitaria y acredita que los envíos de productos vegetales cumplen los requisitos fitosanitarios establecidos por el país de destino.
El ICA también establece que el exportador debe conocer previamente los requisitos exigidos por el país importador y solicitar la inspección fitosanitaria conforme al procedimiento establecido. Cuando el país de destino exige documentación oficial que permita demostrar los requisitos fitosanitarios aplicables, el ICA puede requerir dicha información para establecer el procedimiento de certificación correspondiente.
En términos sencillos, nuestra operación podía resumirse así:
PARAGUAY
Importador → consulta los requisitos y gestiona la documentación correspondiente ante SENAVE.
↓
PARAGUAY
Obtención de la AFIDI cuando corresponde.
↓
COLOMBIA
El importador proporciona la documentación al exportador.
↓
COLOMBIA
El exportador coordina con el ICA el proceso de certificación fitosanitaria.
↓
COLOMBIA
El ICA realiza la revisión documental y la inspección fitosanitaria correspondiente.
↓
COLOMBIA
Si se cumplen los requisitos, se emite el Certificado Fitosanitario de Exportación.
↓
EMBARQUE
La mercancía continúa su proceso logístico hacia Paraguay.
Este orden es fundamental.
La documentación del país de destino debe conocerse antes de embarcar.
No todos los países tienen los mismos requisitos
Esta operación también nos recordó algo que parece obvio, pero que en la práctica es muy importante:
cada destino debe analizarse de manera independiente.
No podemos asumir que porque anteriormente exportamos un producto a otro país y el proceso fue sencillo, la siguiente operación tendrá exactamente los mismos requisitos.
Cada autoridad fitosanitaria establece sus propias condiciones.
Por eso, cuando un cliente nos pregunta qué documentos necesita para importar cacao, nuestra primera recomendación no es entregarle una lista genérica.
Primero hay que conocer:
- el país de destino;
- el producto exacto;
- el origen;
- la presentación del producto;
- el uso previsto;
- el volumen;
- y los requisitos fitosanitarios vigentes.
Solo entonces podemos determinar correctamente qué documentación y procedimientos serán necesarios.
DE LA DOCUMENTACIÓN AL DESPACHO
Una vez identificado el requisito de la AFIDI y coordinado el proceso documental con el importador en Paraguay, pudimos continuar con la preparación de la operación.
Y aquí es importante entender algo:
tener el cacao listo no significa que la mercancía esté lista para viajar.
Antes del despacho hay que asegurarse de que toda la información comercial, logística y fitosanitaria sea consistente.
La descripción del producto, las cantidades, el peso, los datos del importador y exportador y los documentos que acompañan la mercancía deben coincidir.
Una pequeña inconsistencia puede convertirse en un problema cuando diferentes autoridades y operadores revisan la misma carga.
El certificado fitosanitario

Con la documentación requerida por el país de destino disponible, se coordina la inspección correspondiente con el ICA.
El objetivo de esta inspección es verificar que la mercancía cumple con los requisitos fitosanitarios establecidos para su exportación.
El ICA señala que la certificación fitosanitaria de exportación reúne acciones como la revisión documental y la inspección de los productos vegetales para verificar los requisitos establecidos por el país importador.
Una vez superado el proceso y cumplidos los requisitos aplicables, se obtiene el Certificado Fitosanitario de Exportación.
Y nuevamente aparece una de las principales lecciones de esta operación:
La logística internacional no comienza cuando el camión llega al aeropuerto. Comienza mucho antes, cuando se empieza a preparar la documentación.
Preparar el despacho
Con el cacao preparado y la documentación encaminada, llega el momento de coordinar el transporte.
Dependiendo del volumen, destino, urgencia y presupuesto del comprador, una operación internacional puede realizarse mediante diferentes alternativas logísticas.
Para determinadas cantidades puede utilizarse transporte aéreo, mientras que para volúmenes mayores puede resultar más conveniente el transporte marítimo.
La decisión debe analizarse caso por caso.
No existe una única solución logística para todos los compradores.
Por eso, cuando una empresa está comenzando a importar directamente, recomendamos analizar el costo total de la operación, y no solamente el precio del transporte.
Un flete aparentemente más económico puede no ser la mejor opción si implica mayores tiempos de tránsito, almacenamiento adicional o costos de nacionalización.
El pago del saldo
En nuestro modelo comercial trabajamos normalmente con un 70 % de anticipo.
El pedido comienza a prepararse una vez que el anticipo se encuentra efectivamente acreditado en nuestra cuenta bancaria.
El saldo restante se paga una vez que la mercancía ha sido entregada al transportador y se cuenta con la documentación de transporte correspondiente, de acuerdo con las condiciones comerciales acordadas con el cliente.
En operaciones marítimas, esto normalmente se relaciona con el Bill of Lading (BL), mientras que en operaciones aéreas se utiliza el Air Waybill (AWB).
Las comisiones bancarias generadas por el banco del comprador son asumidas por el comprador, mientras que nosotros asumimos las comisiones generadas por nuestro propio banco.
Puede parecer un detalle administrativo menor, pero establecer estas condiciones claramente desde el principio evita muchos problemas durante la operación.
El viaje del cacao apenas comienza
Una vez que la mercancía sale de Colombia comienza otra etapa.
El cacao debe llegar al país de destino, pasar por los procedimientos correspondientes y ser nacionalizado por el importador.
Aquí vuelve a ser fundamental el trabajo coordinado entre todas las partes:
exportador + importador + agente de aduanas + operador logístico + autoridades.
Una importación exitosa no depende exclusivamente del exportador ni exclusivamente del comprador.
Es una operación conjunta.
Y precisamente por eso creemos que uno de los mayores errores que puede cometer una empresa que comienza a importar es pensar que todo termina cuando encuentra un proveedor y acuerda un precio.
En realidad, ese es solamente el comienzo.

¿QUÉ APRENDIMOS DE ESTA OPERACIÓN?
La operación con Paraguay nos dejó varias lecciones que creemos que pueden ser útiles para cualquier empresa que esté pensando en importar cacao en grano seco directamente desde el origen.
1. No hay que tener miedo a importar
La primera y quizás más importante es que una empresa pequeña sí puede importar directamente.
No es necesario ser una multinacional ni tener grandes departamentos de comercio exterior.
Lo que sí es necesario es planificar la operación y contar con los aliados adecuados.
2. Los requisitos deben revisarse antes de embarcar
La experiencia con la AFIDI nos demostró algo que parece obvio, pero que en la práctica puede pasarse por alto:
los requisitos del país de destino deben conocerse antes de enviar la mercancía.
Esperar a que el producto llegue al aeropuerto para descubrir que falta un documento puede convertir una operación sencilla en un problema costoso.
3. Los buenos aliados hacen la diferencia
En nuestro caso, tener un agente de aduanas como Champion que ya estaba involucrado en otra operación hacia Paraguay fue determinante.
La información que obtuvimos de esa otra carga nos permitió anticiparnos al problema.
Por eso, cuando hablamos de importación directa, no hablamos solamente de encontrar un proveedor de cacao.
También hablamos de construir una red de profesionales capaces de acompañar la operación.
4. Importar directamente puede convertirse en una ventaja competitiva
Finalmente, quizás la lección más importante es que la importación directa puede ser mucho más que una alternativa de compra.
Puede convertirse en una estrategia para diferenciar un producto.
Un fabricante que conoce el origen de su cacao, que puede seleccionar la materia prima que necesita y que desarrolla relaciones comerciales directamente con proveedores en origen tiene herramientas que no necesariamente están disponibles cuando simplemente compra el producto que encuentra en el mercado local.
Y esa diferencia puede terminar llegando hasta el consumidor final.
Porque detrás de un buen chocolate no solamente existe una buena receta.
También existe una buena materia prima.
Y muchas veces, la diferencia empieza precisamente en el lugar donde decides comprarla.
IMPORTAR DIRECTAMENTE ES POSIBLE
La historia de esta operación con Paraguay comenzó con una empresa que quería algo muy sencillo:
un cacao mejor y diferente al que estaba acostumbrada a utilizar.
Para conseguirlo tuvo que dar un paso que inicialmente podía parecer complicado: importar directamente desde Colombia.
Hubo muestras, cotizaciones, documentación, requisitos fitosanitarios, coordinación logística y también algún que otro inconveniente.
Y sí, tuvimos suerte.
Tuvimos la suerte de que otro exportador tuviera una carga detenida justo en el momento en que nosotros estábamos preparando nuestra operación.
Tuvimos la suerte de trabajar con un agente que ya conocía el problema.
Pero también hubo planificación, comunicación y trabajo.
Porque en comercio internacional la suerte puede ayudarte a evitar un problema.
Pero es la preparación la que permite resolverlo.
Y esa es quizás la principal razón por la que creemos que los pequeños y medianos fabricantes deberían empezar a considerar la posibilidad de importar cacao en grano seco directamente desde el origen.
No necesariamente para comprar más.
Sino para comprar mejor.
Para tener acceso a diferentes orígenes.
Para controlar mejor su materia prima.
Para diferenciar sus productos.
Para mejorar la trazabilidad.
Y para construir relaciones comerciales de largo plazo directamente con quienes están detrás del cacao.
La importación directa no es solamente una alternativa para las grandes empresas.
Puede ser también una oportunidad para los pequeños fabricantes que están preparados para dar el siguiente paso.
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